jueves, 12 de diciembre de 2013

Puede que algún día tú y yo seamos el mundo entero



Dicen que la vida está compuesta por el fuego, la tierra, el mar y el viento. Traigo una teoría que podría romper todos los esquemas que nuestros antepasados escribieron, porque...

Puede que algún día el fuego se componga de nuestros cuerpos ardiendo, dejando al infierno sin llamas.

Puede que algún día la tierra sienta una de sus mayores catástrofes naturales, tu mirada y la mía como causante del mayor terremoto, subiendo con nuestro deseo hasta el último nivel de la escala de Richter.

Puede que algún día el movimiento del mar sienta celos de nuestros cuerpos causando maremotos hasta bebernos cada gota de nuestra piel, ahogando nuestros cuerpos hasta perder la respiración.

Puede que algún día el viento sea cómplice del aire donde nuestros cuerpos, unidos, flotan hasta el cielo.

En quien en tu cuerpo dibuja mundos,
El fuego, el alma que en la sonrisa encierra,
Pues tu mirada es la tierra,
tu manos al compás del mar, y el viento en forma de suspiro,
En cuya confusión un caos admiro;
Pues en la sonrisa, tacto, cuerpo, mirada,
Monstruo es de fuego, tierra, mar y viento.




Nuestros cuerpos son los factores que componen la vida.

Los Griegos no comprendieron que los cuatro elementos naturales estaban compuestos por ti y por mí.

Tu eres naturaleza,                                                                                                       eres vida.






Mi conclusión eres tú.

Admitamos que...

No existe más equilibrio que tus pies caminando descalzos sobre mi espalda.
Ni más catástrofes que tu mirada chocándose con la mía.


Tu serás mi mundo y mi catástrofe favorita.

domingo, 13 de octubre de 2013

Adiós

Adiós.
No sabes cómo duele cerrar la puerta por la que un día entramos  de la mano, comiéndonos a besos, jugando a querernos, querernos jugando…romper promesas que un día nos unieron , pisotear ese “para siempre” y pensar que esa palabra nunca podrá ser eterna.
Nos ahorramos conversaciones creyendo que todo ya estaba dicho, tan sólo  por cegarnos totalmente por el orgullo.
Pero…
Debí decirte antes de que te marchases que nuestra historia no se podría contar en minutos, horas y segundos.
 Que hay instantes que no podremos borrar jamás de nuestra mente, que hay sonrisas que nunca  nos podrán arrancar, y sueños que nadie podrá borrar.
Que hay emociones que no están escritas todavía, y ni siquiera una canción a ritmo lento sería capaz de emitirlas, ni el libro más dramático lograría describirlas.
Que Hay sentimientos que jamás llegaremos a comprender y mucho menos  explicarlo, pero debemos comprender que todo en esta vida tiene fecha de caducidad y que  todo esto nos lo dejaremos en el camino, pero siempre llevaremos nuestros recuerdos escondidos en cada paso que demos, en cada huella que dejemos.




La suela de mi zapato esconde mil historias vividas, mil piedras que salté y mil veces más que caí, pero estos pies aún no están cansados de caminar, y le quedan muchos obstáculos por superar.


Haciendo alusión al gran poeta  Antonio Machado:






“Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos [...]
Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca

se ha de volver a pisar.”.




Anduvimos de la mano  por el mismo camino, pero nuestros caminos se separaron y no por ello se podrán borrar las huellas que un día caminaron unidas, pero tan sólo se quedarán en huellas repletas de recuerdos pasados… ahora toca mirar el camino y empezar a andar y crear nuevas historias.
Porque…

Un adiós es  una bienvenida  a una nueva etapa, nuevas sensaciones y nuevas experiencias por recorrer.

Escrito el 23/03/2013

viernes, 19 de abril de 2013

LOS TÍTERES DE ÉSTA “NUESTRA” SOCIEDAD


“Yo escojo mi camino, dejo mis huellas donde quiero, elijo qué decisión tomar y  no voy a cambiar por nadie, soy como soy.”, estas pueden ser las típicas frases que escuchamos y decimos a diario.
Nos engañamos constantemente al creer que las decisiones las tomamos de forma pensada, recapacitada  y conscientemente, cuando en realidad son tomadas inconscientemente de manera involuntaria, ya que nos dejamos llevar por las emociones e intuiciones vividas anteriormente.


Creemos que gracias a nuestros conocimientos tenemos una mente rígida  e indestructible, pero lo cierto es que nuestra mente está compuesta por un material frágil y fácilmente manipulable. Si pudiésemos observarnos desde arriba nos sorprendería ver cómo nos dejamos llevar por la sociedad, la publicidad, los políticos, la educación, las diferentes religiones, culturas, etc.


Estamos tan seguros de nosotros  que creemos tener las riendas en nuestras manos, que nosotros mismos elegimos nuestro camino, pero lo cierto es que esas riendas  que tienes sujetas en las manos son tan sólo los hilos que nos mueven y manejan como títeres, somos esclavos de los titiriteros que nos  persuaden ya desde que nacemos, donde cada día, cada momento, cada lugar, somos persuadidos y manipulados  inconscientemente.




No puedo evitar citar una conversación llevada a cabo por Eduard Punset con Kathleen Taylor en el documental de Redes, donde Punset formula una serie de preguntas: “Todos los cerebros son distintos, pero al mismo tiempo nos preguntamos ¿Por qué algunos cerebros son más vulnerables al lavado de cerebro que otros?¿Qué los hace más vulnerables? ”A las que Taylor responde:"Parece que las personas varían en sus susceptibilidad en la facilidad con la que se puede hacer cosas extrañas(…) si tienes un jardín que es una jungla es muy fácil llegar a diseñar el espacio y hacer lo que quieras pero si tienes un jardín repleto de rocas que ya está muy elaborado es mucho más difícil poner encima tu estructura porque tienes que eliminar la que ya está ahí” Es decir, cuando tenemos unos ideales claros, para poder lavarnos el cerebro deben borrarnos las ideas, ideales, restaurar el chip para poder manipularnos, pero cabe poner el ejemplo de un niño, relacionamos a los niños con ejemplos de libertad, ingenuidad, sin pararnos a pensar que desde pequeños ya nos están inculcando unas normas a las que nos debemos adaptar, acatando las leyes de la educación, pues  cuando somos niños no tenemos ideas claras por lo que somos más vulnerables y susceptibles a la hora de dejarnos persuadir.

Pero no es sólo la educación la que nos manipula, tenemos un claro ejemplo tanto en los medios de comunicación, como en cada espera del metro; cuando vamos a hacer la compra; de camino a la universidad; de regreso a casa; en cada rincón se esconde, camuflada, la manipulación que tiene la publicidad en nosotros, a veces parece que compramos, luego existimos. La publicidad es un claro y preciso ejemplo de persuasión, como explicó Van Dijk  “La mente es extraordinariamente compleja, también la manera en la que el discurso puede influenciarla involucra intrincados procesos que solo pueden ser manejados en tiempo real, mediante la aplicación de estrategias eficientes” , pues bien, como hemos visto antes, teníamos dos ejemplos claros de manipulación, tanto la publicidad, como la educación (por no hablar de la política, religiones, etc.), resulta muy sencillo manipularnos cuando nuestras emociones se sienten vulnerables, cuando en nuestra mente aparece una mínima duda, ahí está el manipulador titiritero al acecho, dispuesto a dirigir  nuestros pensamientos, jugando con nuestras emociones de manera sencilla, simple y coherente para adoctrinarnos o inculcarnos  automáticamente lo que el titiritero se proponga para lograr sus beneficios o intereses.

Con lo cual, basta ya de lavados de cerebros, por parte de los políticos, de las religiones, de la educación , de la publicidad… seamos críticos en nuestra toma de decisiones, porque a veces parecemos todos ovejas siguiendo el ganado, sin darnos cuenta que estamos siguiendo al humano, el cual podrá sacarnos desde la lana hasta la leche.




Así que cortemos ya las cuerdas del titiritero y dirijamos cada uno  la función a nuestro propio gusto, no les culpemos por manejarnos, pues realmente no son ellos los culpables de tener los hilos en sus manos, creándonos necesidades a favor de sus beneficios, no, los únicos culpables somos nosotros de vivir completamente ciegos  y manipulados sin tener capacidad crítica en nuestros actos o acciones.

Y si la realidad es que todo en esta vida es manipulable y estamos constantemente en cada momento persuadidos  inconscientemente por cada titiritero, desde que nacemos hasta que morimos, prefiero vivir alejada de la realidad.




Quisiera añadir que no estoy en contra de los medios de comunicación, como de ninguna religión, cultura o educación, pues sería muy cínico por mi parte, creo que la libertad de poder escoger tu camino, a pesar de haber sido manipulado el recorrido, es lo que hace que seamos nosotros mismos, por lo que deberíamos de estar más atentos y prestar más atención a nuestros propios valores, pensar en las acciones y actos porque serán las piedras o las flores que nos encontraremos próximamente en nuestro recorrido.  

PD: Nos podrán poner el teatro donde interpretar  nuestro futuro, pero sólo nosotros decidimos si queremos actuar en la función o no.


jueves, 11 de abril de 2013

La sociedad se ve reflejada en espejos rotos.



¿Sabemos quiénes somos?¿Sabemos dónde vamos?

Nos pasamos la vida viendo como actúan otros, como pasan alrededor tuyo sin dejar huella, esas miradas penetrantes que se pierden en cuestión de segundos, esas sonrisas intrépidas compartidas con personas ajenas a ti mismo, ese roce de manos, ocasionalmente, con individuos de esta sociedad de los cuales desconocemos su edad,localización, etc. Siempre miramos lo que tenemos alrededor nuestro, intentamos cambiar situaciones, sin darnos cuenta que igual lo que tenemos que cambiar es nuestra forma de ver las cosas, de pensar o de actuar, últimamente parece que está de moda el “dejarse llevar”, el “que pase lo que tenga que pasar”, no somos vegetales, que se quedan parados esperando energía, ni tampoco somos peces muertos, no podemos dejarnos llevar por la corriente, debemos luchar, nadar a contracorriente para poder conseguir nuestros sueños o simplemente nuestros objetivos, qué sería una vida sin sueño o sin ilusiones, una vida vacía y simple. ¿Qué es lo que realmente nos hace fuertes el miedo al fracaso o el miedo a la decepción de uno mismo?



Todos luchamos por ser mejores  personas, luchamos  contra nuestras inseguridades, por ver a la gente sonreír, por ver feliz  a la gente de alrededor, a gente que conocemos, pero a veces malgastamos el tiempo criticando a los demás, en vez de robarle los segundos al tiempo y exprimir todo el tiempo que nos queda, lo único que hacemos es lloriquear y quejarnos, en vez de pararnos un momento mirar alrededor y ver que no estas sólo entre millones de personas, que siempre tienes y tendrás ahí a alguien a tu lado,no fallaran aquellas personas que jamás te dejarían caminar por el camino equivocado sola, personas que preparan los clínex y un hombro dulce en el que llorar. Pero, Dónde quedan esas personas que caminan sin destino, sin hogar, sin comida, personas solitarias pero con un único objetivo: sobrevivir, La preocupación de estas personas no es qué ropa ponerse, cómo llegar a fin de mes, no, la preocupación de estas humildes personas es poder alimentarse cada día, encontrar un rincón acogedor al que llamar pequeño hogar y con suerte tener alimentos que llevarse a la boca.



Resulta emocionante ver cómo esas miradas penetrantes en sus ojos brillan, la fuerza que tienen sacando una sonrisa a pesar de la situación en la que viven, ellos son luchadores, luchan por sobrevivir todos los días, y nosotros a la primera de cambio estamos ahogándonos en una gota de agua, deberíamos tomar ejemplo de esas personas, las cuales tienen que aguantar miradas de compasión, pena, cuando son ellos los que saben valorar mil veces más la vida que algunos de los que pasamos por pasar, recuerda que aquel hombre que le llamas vagabundo tiene un mote: sobreviviente.


Lamentablemente,cada día la palabra egoísmo crece con y entre nosotros, deberíamos dejar de mirarnos en el espejo y ver más allá de esa sociedad superficial en la que vivimos, deberíamos mirar dentro de las personas, buscar en el interior de esas sonrisas y dejar de mirar por encina del hombro.





PD: Nos reflejamos en espejos rotos, creyendo que conocemos la verdad, cuando realmente somos unos ignorantes de la vida.

martes, 19 de febrero de 2013

Cuando te marches llévatelo todo.


Ven, pasa, no tengas miedo a entrar, parece que todo está oscuro pero tan solo es polvo repleto de recuerdos que dejaste, deja que esa vela se consuma por su propio fuego, deja que esa llama se apague por su propia fuerza, no contemples  las telarañas de esta habitación, pues fueron hechas para esconder espacios que ya no te sentían.

Te tuve en un pódium y tú te tiraste sin paracaídas, sin freno alguno… y yo como bala de cañón perdida en el oasis me quedé, en cada espejismo te busqué, en cada olor  indagué buscando tu piel...como perro sin su dueño te busqué, como gota sin agua te necesité, como cactus sin su sombra te añoré, como canción sin su letra me sentí.

Cierra la puerta y prométeme que no volverás a marcharte, prométeme que estas lágrimas que ves a tu alrededor no se  volverán a ahogar entre llantos de dolor, deja que se evaporen y solo se queden  en húmedos recuerdos del pasado, en partículas insignificantes que flotan en esta habitación.
Cuéntame porqué tus ojos brillan tanto en esta habitación vacía, cómo pueden iluminar todo lo que miran, cuéntame cómo esa sonrisa ingenua contagia a la mía, cuéntame cómo esas manos seducen mi cuerpo y cómo esos labios manejan los míos evadiéndome de la racionalidad, dejando inconsciente todos mis pensamientos.

Quiero jugar al escondite al anochecer, perderme por todos tus lunares y recorrerlos uno a uno por todo tu cuerpo, sentir tu aliento en todos los rincones de mi cuerpo, que tus manos rocen fuertemente cada parte de mí, que tus labios no puedan dejar de besarme con pasión hasta el amanecer, que me  abraces con dulzura hasta el atardecer. Luego  átame, tápame los ojos y hazme imaginarte en cada rincón del mundo, mientras tus labios recorren todo mi cuerpo sin dejar rastro de la ausencia que dejaste en mí, haz que las fresas no sean ni la mitad de dulces que tus labios.
No quiero ser sin ti, no quiero mirar el reloj, quiero que la noción del tiempo desaparezca esta noche, solo esta noche y mañana ya puedes volver a desvanecerte bajo la tenue luz de la vela, mañana puedes marcharte  como sombra que desaparece tras la llegada del sol.

Al marcharte mira en ese cajón desordenado y déjame ahí mi mejor sonrisa, llévate contigo todo lo demás y no olvides de dejar la puerta abierta, yo subiré las ventanas para que entre el aire limpio, cambiaré las sábanas para que otro olor las impregnen y quitaré las telarañas para que ya no pregunten por ti.



  Día a día aprenderé a ser Peter Pan, a volar y disfrutar de todos los días sin importar las consecuencias en las que me encuentre y vivir fabulosas aventuras cada día,  recordaré que mi sonrisa luchó  mil batallas, con sus derrotas pero nunca abandonó. Aprenderé a caminar en la oscuridad, a mirar hacia otro lado y ponerme de frente a los problemas, aprenderé a valorar los pequeños rayos de luz que traspasan las oscuras nubes, dibujaré el arco iris cuando éste falte después de días torrenciales.

Porque…


Comprendí que busqué lo que no se había perdido, que añoré lo que todavía tenía y necesité lo que no supe valorar en su día.










Somos causantes de nuestra oscuridad por no saber valorar los pequeños rayos de luz que asoman constantemente tras los días nublados.