Dicen que la vida está compuesta por el fuego, la tierra, el mar y el viento. Traigo una teoría que podría romper todos los esquemas que nuestros antepasados escribieron, porque...
Puede
que algún día el fuego se componga de nuestros cuerpos ardiendo, dejando al
infierno sin llamas.
Puede
que algún día la tierra sienta una de sus mayores catástrofes naturales, tu
mirada y la mía como causante del mayor terremoto, subiendo con nuestro deseo
hasta el último nivel de la escala de Richter.
Puede
que algún día el movimiento del mar sienta celos de nuestros cuerpos causando
maremotos hasta bebernos cada gota de nuestra piel, ahogando nuestros cuerpos
hasta perder la respiración.
Puede
que algún día el viento sea cómplice del aire donde nuestros cuerpos, unidos,
flotan hasta el cielo.
En quien en tu cuerpo dibuja mundos,
El fuego, el alma que en la sonrisa encierra,
Pues tu mirada es la tierra,
tu manos al compás del mar, y el viento en forma de
suspiro,
En cuya confusión un caos admiro;
Pues en la sonrisa, tacto, cuerpo, mirada,
Monstruo es de fuego, tierra, mar y viento.
Nuestros cuerpos son los factores que componen la vida.
Los
Griegos no comprendieron que los cuatro elementos naturales estaban compuestos
por ti y por mí.
Tu eres naturaleza, eres vida.
Mi conclusión eres tú.
Admitamos que...
Admitamos que...
No existe
más equilibrio que tus pies caminando descalzos sobre mi espalda.
Ni más catástrofes que tu mirada chocándose con la mía.
Tu serás mi mundo y mi catástrofe favorita.
Ni más catástrofes que tu mirada chocándose con la mía.
Tu serás mi mundo y mi catástrofe favorita.








